Marlene Dietrich: Rompiendo barreras

Marlene Dietrich pasó la mayor parte de su vida en el teatro y cine, con una carrera que abarcó desde la década de 1910 hasta la década de 1980. Aunque su nombre ahora suele asociarse con el brillo de Hollywood y la alta sociedad, la imagen perdurable de una chica glamurosa junto a Hedy Lamarr y Rita Hayworth, esto solo cuenta la mitad de la historia. Aunque probablemente no era su intención, Dietrich parecía comprometida a la tarea de romper las barreras de género; el crítico Kenneth Tynan la describió como sin género. «Es la amante y madre de cada hombre», dijo, «la amante y tía de cada mujer».

Dietrich era bisexual y disfrutaba de los bares gay y los bailes de drag de Berlín en los años 20. Frecuentemente asistía a los drag balls vestida con un esmoquin hecho a medida. Los orígenes de su estilo característico se encuentran en la secreta escena gay y lésbica de la época: Dietrich diseñó sus propios vestuarios para sus espectáculos, para los que se inspiró en su vestuario en casa.

Su look más famoso, al menos en aquella época, consistía de un esmoquin, una galera y, más tarde, un monóculo. Todos formaban partes del “uniforme lésbico” de los años 20, aunque también tenían un significado personal para Dietrich, ya que el monóculo había pertenecido a su padre, que murió cuando ella tenía solo cinco años. 

A Dietrich le importaba mucho su imagen. Una vez dijo que la ropa le aburría y «Si me vistiera para mí misma, no me molestaría en absoluto». La imagen que tan cuidadosamente había creado era la razón por la que se molestaba.

Tuvo su primer éxito en 1929 cuando fue elegida para interpretar a una cantante de cabaret llamada Lola-Lola en Der blaue Engel (en español: El ángel azul). Anteriormente, había interpretado papeles de distinta importancia tanto en teatro como en cine, alcanzando una fama significativa en musicales. Había hecho una pausa en la interpretación tras casarse con Rudolf Sieber en 1923, regresando en 1924 tras el nacimiento de su hija, María.

En la película, la primera «talkie» alemana, Dietrich llevó una galera de seda blanca y un liguero además del vestuario femenino y provocador de cabaret. Ambos elementos eran populares entre los hombres gay y lesbianas, y eran fundametales para la actuación de Dietrich.

Marlene Dietrich como Amy Jolly en ‘Marruecos’ (1930)

Su éxito con El ángel azul fue seguido por un rápido viaje a Hollywood para firmar un contrato con Paramount Pictures. Su fama siguió creciendo, en parte gracias a su actuación, de nuevo como cantante de cabaret, en la película de 1930, Morocco (en español: Marruecos). Aunque la historia principal es el romance del personaje de Dietrich con el protagonista masculino, interpretado por Gary Cooper (con quien la propia Dietrich tuvo un romance), Marruecos es recordada principalmente por otra escena:

Dietrich, vestida con sus icónicos galera y frac, entra en el local, un cigarrillo en la mano. Canta “Quand l’amour meurt”, una canción que estaba destinada a ser cantada por un hombre. Al final de la canción, toma una flor del pelo de una mujer, la huele, y luego besa a la mujer. Entonces, lanza la flor al hombre que está sentado al lado de la mujer. Mira la escena aquí.

La hija de Dietrich afirmó que su madre lo había hecho para «escandalizar a los Estados Unidos puritanos». Es verdad que fue chocante; sin embargo, Dietrich se salió con la suya, debido a la combinación de su “imagen” —esto es lo que se esperaba de las interpretaciones de Dietrich— y que se lo representó como un momento artificial, en chiste.

Aun así, nada parecido se había visto antes en la pantalla. Fue revolucionario, de hecho, se podría argumentar aquí que sigue siendo revolucionaria para la actualidad, con lesbianas y mujeres bisexuales incluso ahora difíciles de encontrar en los medios. El momento en que Dietrich apareció en la pantalla, ejerció su dominio y poder sobre la audiencia, tanto hombres como mujeres. Su manera y su forma de vestir la hacían atractiva para todos, sin importar el género, y es aquí donde la falta de género de la que hablaba Tynan realmente se nota. El esmoquin, el cigarrillo y su pose casual demuestran una postura masculina, pero nunca se oculta ni por un segundo su feminidad. Esto, junto con la bisexualidad de Dietrich, hace que esta escena haya resonado con muchas personas LGBT a lo largo de los años. 

Soy una artista única y lo sabe mi público. Quiero decir, ¿quién más está haciendo lo que yo estoy haciendo?

Marlene Dietrich

Además de actuar, durante la Segunda Guerra Mundial Dietrich realizó trabajo humanitario. Se oponía firmemente a Hitler —«Hitler es un idiota», declaró una vez— y prohibieron sus películas mientras que a Dietrich se lo tildó de traidora. Trabajó para ayudar a los judíos a escapar de Alemania y destinó todo su salario para su película de 1937, Knight Without Armour (en español: La condesa Alexandra), para ayudar a los refugiados. También vendió bonos de guerra e hizo dos tours para las tropas aliadas en Argelia, Italia, Reino Unido, Francia y los Países Bajos. Incluso volvió a entrar en Alemania, acercándose a kilómetros de las líneas alemanas.

Dietrich con soldados estadounidenses durante su (1944)

En noviembre de 1947, recibió la Medalla de la Libertad por su «extraordinario historial en el entretenimiento de tropas en el extranjero durante la guerra». Dijo más tarde que era el logro del que estaba más orgullosa.

Tras la guerra, Dietrich regresó a la pantalla grande y, caunque su carrera nunca volvió a alcanzar sus apogeos previos a la guerra, consiguió varios papeles importantes. Mantuvo su imagen andrógina cuando cambió al cabaret desde los años 50 en adelante y a menudo hacía la primera parte de la actuación en vestidos finos y apretados, la segunda en esmoquin. Fue una jugada deliberada, diseñada para atraer tanto a hombres como a mujeres.

Según su hija: «En el vestido de purpurina, cantaba a los hombres; en el frac, a las mujeres».

La propia Dietrich dijo al respecto: «Si a menudo me he vestido de frac, es porque las mejores canciones se escriben para hombres».

Por la gran parte, la carrera de Dietrich terminó en 1975 cuando se cayó y se rompió el fémur. Después de esto, aceptó algunos papeles pequeños, pero su última aparición en pantalla fue en 1979. En 1982, cuando se rodó un documental sobre Dietrich, ella solo les permitió grabar su voz.

Marlene Dietrich murió el 6 de marzo de 1992, a los 90 años. Sin embargo, su magnetismo y encanto innato continúan cautivando al público hasta el día de hoy, y se la considera un icono de la comunidad LGBT.

Fuentes:

  • https://www.britannica.com/biography/Marlene-Dietrich
  • Stockwell, Anne, ‘Dish from Dietrich’s Daughter’ [Chisme de la hija de Dietrich], Advocate, 854/855 (2002), 68
  • Kennison, Rebecca, ‘Clothes Make the (Wo)man: Marlene Dietrich and «Double Drag»’ [La ropa hace a la mujer: Marlene Dietrich y «Double Drag»], Journal of Lesbian Studies, 6.2 (2002), 146-156

Un comentario en “Marlene Dietrich: Rompiendo barreras

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