Olvidada por la historia durante cientos de años, Artemisia Gentileschi sólo ahora puede reclamar su lugar legítimo entre los grandes pintores barrocos. Por desgracia, a menudo se la ha considerado simplemente como una extensión de su padre, también un pintor célebre, o como víctima de la brutal violación que sufrió cuando era adolescente, pero ambos descriptores no cuentan toda la verdad. Artemisia era una mujer decidida que utilizó su talento para crear increíbles obras de arte, las cuales a menudo representan a mujeres en posiciones de poder sobre los hombres.
Artemisia nació en Roma en 1593, la hija mayor de Orazio Gentileschi y Prudenzia di Ottaviano Montino. Su madre murió en 1605 cuando Artemisia tenía 12 años, y fue por esa época cuando se introdujo al arte. Su padre entrenó a ella y a sus tres hermanos en su taller pero fue Artemisia quien mostró más entusiasmo y talento. Su estilo estuvo influenciado por Caravaggio debido a que la obra de su padre también lo fue por él, aunque pronto desarrolló un talento para el naturalismo, a diferencia de las pinturas más idealizadas de Orazio. Para 1612, cuando Artemisia solo tenía 18 años, su padre presumía que nadie podía alcanzar el talento de su hija.

Profesionalmente, Artemisia estuvo activa desde los 14 años pero su obra más antigua que se conserva es Susana y los viejos, pintada cuando tenía 17 años. Esta escena bíblica fue el sujeto de muchas pinturas durante el periodo barroco pero la de Artemisia se destaca del resto ya que su Susana está claramente incómoda con la atención de los viejos. Otras representaciones la muestran en una postura erótica, como si llamara la atención. Artemisia exige simpatía por Susana y dramatiza perfectamente la vida de una mujer, algo que siguió haciendo a lo largo de su carrera.
Una horrible tragedia pronto golpeó a Artemisia en la forma del pintor Agostino Tassi. Era colega del padre de Artemisia y, cuando estaba a solas con Artemisia, de diecisiete años, la violó. Originalmente se suponía que se casarían, pero Tassi incumplió su promesa, lo que llevó al padre de Artemisia a presentar cargos.
El juicio de 1612 duró varios meses, durante los cuales Artemisia fue sometida a tortura con aplastapulgares, supuestamente para verificar su testimonio. El violador no sufrió nada de esto.
Increíblemente, se han conservado los documentos del caso y cada palabra del testimonio de Artemisia está documentada. Cuenta cómo Tassi la maltrató y cómo ella lo luchó desesperadamente.
«Me gustaría matate con este cuchillo porque me has deshonrado», le dijo antes de lanzar dicho cuchillo, pero Tassi pudo protegerse.
El caso manchó la reputación de Artemisia y, al concluir, Tassi fue condenado solamente al exilio, que ni siquiera se hizo cumplir. Poco después, Artemisia se casó con un artista florentino y se mudaron a Florencia. Tuvieron cinco hijos, de los cuales solo uno llegó a edad adulta, pero el matrimonio no fue feliz. Aun así, a Artemisia le dio la oportunidad para prosperar como artista, lejos de Roma y la vergüenza que había sufrido allí.

Fue la primera mujer en ingresar en la Accademia delle Arti del Disegno (Academia del Dibujo) en Florencia y se convirtió en una exitosa pintora de corte. Gozaba del patrocinio de Cosme II de Médici, entre otros. También comenzó a desarrollar su estilo y se especializó en pinturas históricas, en lugar de retratos o bodegón como otras pintoras de la época. Dos obras famosas del periodo florentino son interpretaciones de la escena bíblica de Judit decapitando a Holofernes. Judit se parece mucho a Artemisia, lo que hace creíble la idea de que es un autorretrato.
De hecho, la pintura se puede ver como un reflejo de la violación que sufrió por Tassi; sugerir que su trabajo nunca estuvo influenciado por este incidente sería tan falso como reducirla a la víctima. En Judit decapitando a Holofernes, Judit es una mujer poderosa, sujetando a Holofernes mientras le corta el cuello con una espada. OUna segunda versión de la misma pintura la muestra llevando una pulsera que representa a Artemisa, una diosa que, en la leyenda, protegió su virginidad y se vengó violentamente de quienes intentaron arrebatársela.
Al menos en parte, parece que Artemisia se identificaba con Judit.
Mientras viva tendré control sobre mi ser.
Artemisia Gentileschi

A principios de la década de 1620, justo cuando regresaba a Roma, cuatro de sus hijos ya estaban muertos. Entrenó a la última, Prudentia, como pintora pero su obra no ha sobrevivido. No hay registro del marido de Artemisia después de 1623 y el contacto con su amante, Francesco Maria Maringhi, estaba empezando a disminuir. Maringhi era rico y había estado proporcionando a la familia Gentileschi apoyo financiero, pero la aparente pérdida de este apoyo no frenó a Artemisia. Aprovechó cada oportunidad de patrocinio y se forjó respeto y admiración en la comunidad. Se podían contar Galileo y Carlos I de Inglaterra entre sus admiradores.
En 1630, Artemisia y su hija se instalaron en Nápoles, donde vivió el resto de su vida, menos un breve viaje a Inglaterra a petición de Carlos I. Allí, volvió a trabajar con su padre para crear una serie de pinturas para la reina Enriqueta María. También pintó Autorretrato como alegoría de la pintura en Inglaterra (estaba en la colección de Carlos I), representándose a sí misma armada con un pincel, el arma a través de la cual contaba su historia.
Había dejado Inglaterra en 1642, tres años después de la muerte de Orazio. No se sabe nada concreto a partir de entonces, menos que seguía activa en 1650. La fecha de su muerte es debatible; originalmente, se asumió que murió alrededor de 1652, pero evidencias recientes sugieren que en realidad pereció en la peste que asoló Nápoles en 1656.
En cualquier caso, lo cierto es que Artemisia llevó una vida extraordinaria. En una época en la que las artistas femeninas eran escasas, logró distinguirse y superar las tragedias de su adolescencia. Es justo que ahora se le dé el reconocimiento que merece.
Fuentes: